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La autopromoción y el cooperativismo tiran de la recuperación del mercado inmobiliario en Córdoba

El 28% de los hogares en venta corresponde al modelo de «hágalo usted mismo», que abarata el precio final y libera suelo.
El mercado de la vivienda nueva en Córdoba, y en España en general, ya se ha reactivado tras los años de crisis agravada por el pinchazo de la burbuja inmobiliaria. Los datos están ahí: cada vez se venden más viviendas, a precios en ligero pero continuo ascenso, y los bancos son más proclives a conceder hipotecas, si bien no en la misma cantidad, ni con los mismos intereses, que hace diez años.

La recuperación del mercado inmobiliario en Córdoba ha traído aparejada una consecuencia -o quizás causa- inesperada. Se trata de la irrupción con fuerza del cooperativismo y las fórmulas asociativas de construcción y adquisición. Ya no existe un monopolio del suelo por parte de los constructores e inmobiliarias en lo que se refiere a viviendas de nueva construcción -el mercado de segunda mano es diferente en ese sentido-.

Según un minucioso y actualizado análisis del portal «obranuevaen cordoba.es», a fecha de hoy existen algo más de 2.700 viviendas en comercialización a través de 70 promociones, tanto libres como de VPO. De ellas, 21 promociones con un total de 755 viviendas son de cooperativas o de autoconstrucción; es decir, 28 de cada 100 casas o pisos nuevos han sido construidos mediante el modelo asociativo. Antes de la crisis, esta fórmula era apenas testimonial.

¿Por qué crece el cooperativismo?

Hay varios motivos que explican este espectacular crecimiento del cooperativismo en el sector inmobiliario en Córdoba, aunque la tendencia se da en toda España. El primero, y más evidente, es el abaratamiento de los costes. Construir una casa con recursos propios, o en asociación con otros propietarios, elimina el beneficio de promotores y constructores. Juan Manuel Gómez, consultor inmobiliario del portal que ha elaborado el estudio, asegura que «el cordobés se ha involucrado en la autopromoción y las cooperativas de vivienda, un modelo que antes de la crisis prácticamente no existía, aunque comenzó a surgir en 1992».

Otra de las causas del éxito de la autopromoción radica en su capacidad para absorber suelo que poseían los bancos y las promotoras y constructoras; los primeros se hicieron con él por quiebra de las segundas cuando arreció la crisis y estalló la burbuja inmobiliaria. Los que hasta entonces habían invertido en el ladrillo no se atrevían a construir y se quedaron como propietarios de terrenos calificados con los que no sabían muy bien qué hacer. La venta de suelo a particulares agrupados en cooperativas les ha servido para limitar sus pérdidas. «El promotor o los bancos vendían el suelo» directamente a quienes quieren construirse una vivienda; «es una fórmula para quitarse el suelo», sostiene el analista inmobiliario.

A ello ha contribuido la bajada del precio del suelo urbanizable. Obviamente, si bancos y constructoras querían deshacerse de sus grandes bolsas de terreno, no podían venderlo a los precios de antes de la crisis. Juan Manuel González revela un dato importante: si durante el «boom» de la construcción el precio del suelo suponía en torno al 60 por ciento del coste final de una vivienda, en la actualidad se sitúa en una horquilla entre el 15 y el 30 por ciento. Es decir, entre dos y cuatro veces menos.

Fuente: Diario ABCcórdoba